Las primeras civilizaciones: Mesopotamia y Egipto – Temario 1ºESO

En este artículo sobre las primeras civilizaciones, Mesopotamia y Egipto, os vamos a invitar a viajar al pasado con nosotros para que podáis descubrir vosotros mismos cómo estaban organizados, dónde estaban ubicados y por qué, al igual que os hablaremos de los hitos más destacables de cada una de ellas. Primeras civilizaciones: Mesopotamia Comencemos hablando […]

En este artículo sobre las primeras civilizaciones, Mesopotamia y Egipto, os vamos a invitar a viajar al pasado con nosotros para que podáis descubrir vosotros mismos cómo estaban organizados, dónde estaban ubicados y por qué, al igual que os hablaremos de los hitos más destacables de cada una de ellas.

Primeras civilizaciones mesopotamia egipto

Primeras civilizaciones: Mesopotamia

Comencemos hablando del origen de la palabra Mesopotamia, de raíz griega, donde nos encontramos «meso» «potamos» que tendríamos que traducir como «Tierra entre los ríos«. Fijaros cómo el origen de la palabra y su significado ya nos está indicando parte de la ubicación de esta primera civilización, la cual se asentó sobre los ríos Tigris y Éufrates. Si nos adentramos en la geografía actual, Mesopotamia estaría ubicada en Oriente Próximo, mayormente en Irak pero también en algunas zonas del noreste de Siria, suertes de Turquía y parte del suroeste de Irán.

A modo de resumen rápido pero imprescindible, Mesopotamia ha pasado a la historia por ser la cuna de la civilización, donde destaca el desarrollo de las civilizaciones de Sumeria, Acadia, Babilonia o el Imperio Asirio, de los cuales ya os hemos hablado en anteriores artículos (podéis acceder a ellos pinchando encima de cada civilización). Estas civilizaciones estarían asentadas en la Edad de Bronce, mientras que en la Edad de Hierro tendríamos que hablar del Imperio Neo-asirio y el Imperio Neo-babilónico, más tarde sería conquistada por el imperio Persa y estuvo mucho tiempo bajo su gobierno, hasta que fue conquistado por Alejandro Magno (rey de Macedonia) y finalmente cayó en manos del Imperio Romano.

Uno de los aspectos más sorprendentes es que las primeras noticias sobre Mesopotamia datan de los años 6000-5000 a.C., se habla de una civilización redistributiva y dirigida por un consejo de ancianos que eran considerados los más sabios. El inicio de la agricultura, la domesticación de animales y los primeros intentos con la ganadería se cree que comenzaron a ocasionar las primeras diferencias sociales que derivarían en la creación de las primeras ciudades.

Otro hito fundamental es la creación de la escritura, allá en el año 3000 a.C., y se escribía sobre tablas de arcilla húmeda sin cocer creada por los escribas en los templos con el fin de llevar a cabo registros sobre los materiales que entraban y salían del mismo.

De nuevo, en este mismo periodo, nos encontramos con uno de los inventos más importantes para el comercio, el transporte terrestre o como parte fundamental de otras máquinas, la rueda. Algo que hoy día nos puede parecer tan sencillo y tan nuestro, se inventó antes de Cristo y ha sido fundamental para el desarrollo y progreso de todas las civilizaciones.

A continuación, os voy a dejar una serie de enlaces complementarios para que podáis contar con más información sobre Mesopotamia, sus civilizaciones, su forma de vida e información sobre algunos datos importantes que os hemos mencionado:

Primeras civilizaciones: Egipto

Una de las primeras civilizaciones fue la egipcia, asentada sobre el valle del río Nilo, una zona donde se podía cultivar de forma prolífica. Hay que diferenciar entre dos regiones en este valle, el Alto Nilo y el Bajo Nilo, lo que también se llamaba el Bajo Egipto y el Alto Egipto.

Un dato fundamental para la organización de la historia egipcia para vuestro conocimiento, entendimiento y estructuración de trabajos es que su historia comienza en el año 3100 a.C. y se diferenció en tres periodos: Imperio Antiguo, el Imperio Medio y el Imperio Nuevo. Finalmente, la historia de esta civilización termina en el año 30 a.C. cuando es conquistada por los romanos.

Muy probablemente conozcáis los nombres de algunos faraones, ya sea por las tres pirámides de Giza, por los descubrimientos arqueológicos que aún se siguen sucediendo o por vuestros conocimientos en historia. Un dato que os puede parecer muy curiosos es que en esos casi 3000 años llegaron a gobernar 31 familias/dinastías, siendo los más importantes Keops, Kefrén, Akenatón y Ramsés II, aunque puede que también hayáis escuchado hablar de Tutankamón por lo impresionante del hallazgo pero murió demasiado joven para ser relevante a nivel histórico.

Realmente, los faraones eran los que ocupaban el lugar más privilegiado a nivel social, siendo generalmente los hombres quienes gobernaban, salvo contados casos de mujeres que llegaron a ocupar un alto rango. Una de las mujeres más importantes fue la reina faraón Hatshepsut, la tercera reina-faraón de la historia de Egipto, quien gobernó con serias dificultades puesto que se saltó todas las leyes y costumbres del momento para proclamarse faraón, y todavía hoy se mantiene en pie su templo funerario descrito como «la maravilla de las maravillas» y que está ubicado a unos kilómetros del Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas en Luxor.

Como os comentábamos antes sobre la ubicación de esta civilización, al estar en el valle del río Nilo disfrutaban de una economía basada en la agricultura, pues las inundaciones periódicas hacen que sus orillas fuesen muy fértiles. En cuanto a la artesanía de esta civilización podéis encontrar innumerables e impresionantes muestras de su nivel en los museos o en Egipto, donde descubriréis tumbas con un nivel de pintura impresionante, joyas que te pondrías hoy, tejidos, papiros… ¡Qué me decís de los jeroglíficos! Es real que no resulta sencillo de entender y que necesitaréis que alguien os traduzca qué significan los símbolos pero descubriréis cómo se repiten, lo que os permitirá tener la sensación de saber un poquito más. Gracias a este método de escritura hoy podemos saber cómo contaban con grandes avances médicos o más acerca de su religión politeísta.

¿Quién no ha visto alguna vez una representación de la esfinge egipcia? Es una imagen tan famosa que podemos utilizarla para entender cómo representaban a sus dioses con una fusión entre los símbolos naturales (sol, animales, río, flor, etc.) y rasgos antropomórficos. Algunos de sus dioses eran Ra (Sol), Osiris (dios de la agricultura y de los muertos), Isis (gran diosa madre), Horus (dios de la realeza en el cielo, de la guerra y la caza), Ptah y Amón (dioses creadores primigenios), Nut (diosa del cielo), Seth (dios del desierto, de la guerra, de la sequía y del caos), Thot (dios de la escritura), Anubis (dios del Más allá) y Hathor (diosa del amor y la maternidad). Se les rendía culto, a cada uno de ellos en su templo, como el de Templo de Karnak o el Templo de Isis.

Para completar más información sobre Egipto continuad leyendo esta selección de artículos donde podréis ver cómo se realizaban las momificaciones, qué tipo de construcciones eran, por qué las pirámides, etcétera:

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6 Comentarios en “Las primeras civilizaciones: Mesopotamia y Egipto – Temario 1ºESO”

  1. Edith Tirado C dice:

    Gracias, por compartir todos estos conocimientos. Me han sido de gran utilidad.
    Edith

  2. SAMIR HIWEG dice:

    Juan Pedro Clemente
    Hola, Samir. Gracias por tu dominio del español. El tema de la sharía es interesante y da para un largo debate. Mi opinión personal es que supuso un paso atrás en aquello de «Compañera te doy y no sierva» de aquél a quien los musulmanes llaman Isa Ibn Mariam (Allah sea con él) y que, según el Corán, habló al nacer y lo describe de una forma preciosa. ¿Pero acaso la sharía no fue una vuelta a ley mosaica, es decir, un retorno a lo antiguo?

    Rafael Gómez Díaz
    Muy interesante exposición, Samir, como todas las tuyas. Tu escritura latina en español mejora a pasos agigantados. Haré una exposición independiente sobre tu exposición.

  3. SAMIR HIWEG dice:

    Samir Hiweg
    La shariha es la norma, el conjunto de normas, que la comunidad musulmana debe aceptar para regular su sociedad y para legislar o emanar leyes a través del estudio del Corán y del hadiz, la vida práctica del profeta, dichos, hechos, etc., y por eso la shariha no tiene que ver con el acuerdo humano, dado que ese acuerdo no carece de intereses y caprichos. Cada día se plantean cuestiones jurídicas entre los sabios del islam para resolverlas y cada uno opina según unas citas del Corán o del hadiz. De este modo, la shariha ha de ser en parte constantemente revisable y adaptable a los tiempos.
    Es verdad que no es cierto que el cristianismo no esté normativizado. El Corán dice: Que la gente del Evangelio juzgue según lo que Allah ha prescrito en él. Y quienes no juzgan conforme a lo que Allah ha revelado, ésos son los descarriados. Sura 5, versículo 47.
    El cristianismo fue normativizado por la iglesia en un contexto cultural de la Antigua Roma. Eso fue justificado para ponerlo al corriente, cometiendo así la iglesia una falta grave. Algunas normas se cambiaron y otras se anularon: La poligamia.
    El movimiento ideológico, filosófico y cultural que floreció en toda Europa: Se trata del fruto de la civilización islámica.
    El islam respeta la privacidad religiosa de cada cual, sin imposiciones de nadie sobre nadie. El Corán dice: No está permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío. Quien se aparte de Satanás y crea en Allah, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que nunca se romperá. Y Allah es Omnioyente, Omnisciente. [Sura 2, versículo 256]

    Rafael Gómez Díaz
    Conozco a Samir desde hace tiempo. Un egipcio musulmán que actúa muy de tanto en tanto, al que he terminado interpretando espero que bien y con honestidad, tal como él ha hecho siempre con las mías. Además, aprecio mucho que a través de él, de su forma de decir las cosas, me parece estar aprendiendo a entrever la mentalidad, no sé si musulmana o egipcia. En cualquier caso para mí es un paso cultural más.
    Me hace mucha gracia que él me llame «mi gran profesor». Yo tiendo inmediatamente a pensar en la «zalama», esa maravillosa palabra que nos legaron; sobre todo porque no sé quién enseña más a quién.
    Cuando un español lee a Samir, tiende inmediatamente al descrédito. Entre alguna pequeña dificultad de expresión en castellano y esa especie de superficialidad o de ingenuidad en su defensa de su religión (lo que llamamos en España «arrimar el ascua a su sardina») nos queda un deje de descrédito y de desinterés por sus palabras.
    Nada más erróneo, más típicamente español y más injusto. Es nuestro desinterés desde el principio por “declamaciones” ajenas, profanas y temibles, el que provoca una total falta de esfuerzo y de profundidad por tratar de entender lo que dice.
    Yo hice ese esfuerzo desde el primer contacto en el grupo de egiptología de Emagister. Y me ha merecido la pena porque, cuando se hace, se termina descubriendo la humildad y la enorme profundidad con que Samir plantea sus cosas.
    Cuando se hace ese esfuerzo, buceando entre sus palabras en castellano, preguntándose sentidos, intuyendo rumbos y descartando sinsentidos en castellano, se perciben claramente conceptos trascendentes nuevos que siembran dudas profundísimas. Y entonces me entusiasmo, porque la siembra de nuevas dudas en mí me acicatean para terminar creyendo en algo (siempre presente en mí el lema machadiano de que “dudar de la propia duda es la única forma de creer en algo”).
    Samir sostiene cosas tan peregrinas para un occidental como que la religión musulmana es la primera religión existente, inspiradora de la antigua religión egipcia. Hemos debatido sobre si el origen del monoteísmo radica en Abraham o radica a Akenatón, aquel faraón egipcio que trató de imponer un dios único, Atón, y que curiosamente es prácticamente contemporáneo de Abraham. Es un vulgar ejemplo de sus “despropósitos”, si te quedas ahí. Pero si piensas, si rumias, si intentas tragarte el sapo, empiezas a “ver”, a meditar, a dudar y terminas reconociendo: “mierda, de despropósito nada. Este tío plantea una posibilidad tan probable, como cualquiera de las que yo doy por sentada desde los siglos de los siglos, porque así me “han hecho comulgar”.”
    En su post de hoy sobre la shariha (fijaros cómo lo escribe) parece haber un nuevo despropósito ingenuo y risible: “El movimiento ideológico, filosófico y cultural que floreció en toda Europa: Se trata del fruto de la civilización islámica.” ¿Cómo es posible, reiría un occidental, que el florecimiento de Europa (puede referirse al Renacimiento, o no; son las cosas de Samir) se deba a una religión que nació seiscientos años después de la nuestra?…
    Bueno, veamos cómo hay que leer a Samir si nos tomamos interés:
    – Para empezar, recordemos que él considera que su Dios es el “original”, inspirando ya el monoteísmo a los egipcios. ¿verdad? ¿no verdad? Simplemente debatible. Él habla de Alá, no de Mahoma. Ahí dejo el tema para los cristianos. ¿Dónde establecemos nosotros el origen de nuestra propia religión? ¿En Jesucristo o en el Dios Padre? ¿Y quién es nuestro Dios Padre? ¿Indeterminado? ¿El de los Judíos? ¿Quizás el mismo que defiende Samir?
    – Para seguir, Samir defiende algo irreprochable: el cristianismo hereda toda la parafernalia romana para imponerse. Desde las casullas hasta las mitras
    – Para terminar, no es permisible la duda sobre la revolución cultural que produce el Islamismo cuando nace. La apertura total de las mentes hacia la cultura (en términos generales) en Persia, en Siria, en Egipto, en Al Ándalus, rescatando “el saber oculto y prohibido” sesgado por los primeros cristianos, tan romanos ellos, que todo lo sesgaban y lo segaban. ¿Se puede negar acaso la posible influencia de todo ese movimiento cultural en las cerradas mentes “celtas” europeas, auténticos brutos, para muy poco a poco abrir esas mentas cerradas hasta la eclosión renacentista?
    Yo ni quito ni pongo rey. Faltaría más en un incrédulo. Sólo quise decir que Samir es mi amigo y que no dice tonterías. Y que quizás esté abriendo mentes cerradas.

    María Teresa Pérez
    He leído toda tu exposición, también me interesó la de Samir, he puesto un comentario y ha desaparecido, no sé si porque lo que tengo de celta me convierte en una bruta que ya ha metido la pata sin saberlo. De todos modos vuelvo a la carga. E…efectivamente, ya en egiptología se barruntaba esta posibilidad que a mí tampoco me parece nada descabellada y si muy atractiva. Mi pregunta para Samir era: si el cristianismo primitivo practicaba la poligamia como norma y luego por influencia de Roma fue abolida ¿en que se basa? Desde luego que Allah, Ja, Jehová, Yavé…son todos el mismo Dios Padre Creador, y otros muchos nombres que seguramente existen o existieron para designar el mismo concepto, como tantos otros sustantivos que siendo palabras distintas o parecidas, expresan la misma idea.

  4. Ligia dice:

    Hola Samir, opino que eres el mejor guía que he conocido, eres hospitalario, estudioso, conoces mucho de tu país y te gusta compartir con la gente lo que sabes. En los escritos que he leído de ti veo la buena redacción y ortografía, cuando te conocí me dí cuenta ello y veo que sigue ese gran interés. Te conocí porque me perdí en el Cairo el primer día y tu te encargaste de encontrarme y presentarte personalmente con tu amigo Mohamed, yo viajaba cuando una chica que trabajaba en la embajada de Chile en Israel. Bueno hay mucho que contarnos. Ligia Stella

  5. yulisa dice:

    no entiendo
    es divertido-.,m

  6. SAMIR AHMED HIWEG dice:

    Enviado: Enviado el 15/10/2010 desde el grupo Egiptología

    Asunto: Reconocimiento

    Debo reconocer que los conocimientos de nuestro compañero Samir Hiweg sobre Egipto son muy elevados y sus aportes de gran valor.
    El hecho de tener un marcado interés por todo lo que representa esta antigua cultura y de que realice
    un esfuerzo especial por mantenernos a todos los interesados en ella muy bien informados, merece
    distinguirlo como usuario destacado de este grupo. Lo tiene muy bien merecido nuestro querido Samir.
    Seguiremos siendo sus fieles seguidores.
    Felicitaciones!
    Myrna González
    Los primeros egipcios eran monoteístas
    En Egipto se genera gran parte de los mitos recogidos posteriormente por los pueblos cercanos y por hebreos y cristianos en la Biblia, y más tarde esos mitos fueron elaborados en el Corán. Egipto es la cuna del Génesis hebraico, es la primera cultura que trata de sintetizar la creación del mundo. Egipto es la cuna indiscutible del monoteísmo, del sucesivo dios único; desde Egipto, esta proposición sale hacia el noreste con los hebreos que vivían y trabajaban para los faraones; los cristianos la retoman y el Corán la elabora con nuevos datos, conservando, en gran parte, el núcleo de los relatos bíblicos y añadiendo muchos elementos cristianos posteriores en su singular recopilación del relato de los libros santos.
    También aquí, con Set y Osiris, está el origen del mito de Caín y Abel. Más importante todavía, la vida después de la muerte, es otra de las grandes ideas, tal vez la fundamental, sobre las que gira el espíritu religioso egipcio, y esa promesa de vida eterna, más aún, de una mejor vida para los justos.

    En la famosa obra francesa literaria «El Principito», el niño protagonista ve a su dibujo como si fuera una serpiente, una boa tragándose a un elefante, aunque los demás ven el dibujo como un sombrero. Eso es lo mismo que pasa con nosotros cuando miramos las viñetas, repletas de símbolos y las imágenes de la cultura egipcia, dando la impresión de que los antiguos egipcios eran politeístas. La mala traducción del término «neteru» como dioses, ha dado origen a un gran equívoco en lo que a la religión de los primeros egipcios se refiere.
    El pueblo egipcio, que estaba fijándose en el cielo para calcular la medida o la fecha de las inundaciones del Nilo, debería acabar por ser monoteísta. Además de las tres teorías de la creación del Universo buscaban una respuesta concreta de qué o quién es el Dios creador del Universo.
    Quien ha leído sobre el planteamiento judío, cristiano o islámico en torno a la creación del Universo, sabrá en seguida que las tres teorías egipcias son sólo escenas distintas del mismo proceso de la creación.
    El rey gobernaba en nombre de una de estas escenas, teniéndose en cuenta las necesidades, las circunstancias y las características de la época, y según ellas se eligió uno de los primeros seres del cosmos que personificaba a la vez el objetivo más deseado por el pueblo egipcio y un atributo divino de Dios: «ALLAH» . Por eso, el pueblo mantenía con cuidado incesante aquel ser convirtiéndolo en el emblema del país y el ejemplo a seguir respecto a su destacada cualidad, que simbolizaba algún valor nagativo o positivo, que había estado en falta en aquel entonces, como la audacia, la sabiduría, la bondad, la maldad en contra de los pueblos invasores u otra cualquiera de entre muchas cualidades.
    Cada uno de los primeros seres, la tierra, el cielo, la luna, el sol, el Nilo, la flor de loto, el papiro, la cobra, el chacal, la vaca, el escarabajo, los primeros hombres, y cada uno de aquéllos a los que se les rendía homenaje en el antiguo Egipto, tenía su característica más acusada o importante; así sigue siendo una muestra, un símbolo o atributo de la voluntad del Dios creador.
    Estos atributos o muestras «neteru» -palabra mal traducida como dioses- deben ser respetados y venerados por todo el pueblo egipcio, porque son muestras de la voluntad del Dios creador y caracteres con las que se escriben las instancias o plegarias dirigidas a ALLAH. La unidad política habría sido imposible si Egipto hubiese tenido centenares de dioses.
    Yo digo representaciones de atributos divinos, muestras de la facultad creadora o seres creados materialmente antes del hombre en vez de decir «dioses».
    Todos nosotros hemos sido creados de una vez por ALLAH en su sabiduría. Dado que Dios es irrepresentable en su totalidad, cada uno de sus atributos tiene asignado un mnemotécnico (neter) que es frecuentemente malinterpretado como un dios distinto, de ahí el supuesto politeísmo.

    Las «representaciones de atributos divinos» son los propios «dioses» con sus diferentes nombres, cada uno representando uno de los múltiples atributos del único Dios. Por ejemplo: Dios es fuerte.- Expresan este significado con la figura de un toro, pero eligen un toro más fuerte y más bonito que los demás toros. Otro ejemplo: Dios es clemente.- la figura de Osiris, que era un hombre muy bondadoso, un santo. Esto tiene su origen antes del invento de la escritura. Dos ejemplos más: Dios es el rey y el dueño de la tierra y del cielo.- El representante de este atributo divino es el halcón; Dios es el vencedor.- el representante de este atributo divino es Amón, hombre guerrero muy famoso en el campo de la batalla, reuniendo los atributos divinos fortaleza -en la figura del toro- y clemencia -en la figura de Osiris. De cada atributo divino del Único Dios verdadero existen diferentes signos, señales, muestras o manifestaciones, repartidos entre «dioses», siendo éstos simples representantes de dichos atributos divinos.
    Las representaciones de atributos divinos son figuras sagradas, más bien, son nombres y atributos de DIOS. Por ejemplo: cosa que simboliza o representa otra. En España, la figura de la paz es una paloma blanca con una ramita de olivo en el pico. El halcón es la figura del nombre de DIOS; EL REY DE LOS REYES Y EL DUEÑO DE LA TIERRA Y DEL CIELO. TODAS LAS FIGURAS SAGRADAS PERTENECEN A UN ÚNICO DIOS Y CADA FIGURA REPRESENTA UN NOMBRE O UN ATRIBUTO DE DIOS. CUANDO LEES SOBRE EGIPTO SÓLO CAMBIAS LA PALABRA «dios» o «dioses» por «figura sagrada», «figuras sagradas», «representación de un atributo divino» o «representaciones de atributos divinos». Cuando preguntamos «؟Quién es Dios?», en realidad estamos preguntando «؟Qué es Dios?». El simple nombre o apelativo no nos dice nada. Solo podemos definir a «Dios» mediante «Sus» múltiples atributos / cualidades / poderes / acciones. Conocer a «Dios» significa conocer las numerosas cualidades de «Dios». Mientras más conozcamos estas cualidades (llamadas neteru), más nos estaremos acercando a su origen divino.
    Y lejos de ser una forma politeísta y primitiva, esta constituye, por el contrario, la expresión más elevada de misticismo monoteísta.
    ¿Dónde los antiguos egipcios adoraban a los dioses si eran politeístas?

    Debemos recordar que los templos son las moradas de las representaciones divinas. No son lugares de culto como los entendemos en nuestra cultura moderna, sino que eran los lugares en donde residía una representación de un atributo divino. Las celebraciones religiosas que glorificaban ese atributo se celebraban cada año en torno al templo, algo parecido a nuestros festivales para los santos. Debemos recordar también que el pueblo no tenía permiso a entrar en el templo. Sólo los sacerdotes pueden entrar allí.
    SAMIR AHMED HIWEG GUÍA TURÍSTICO EGIPTO