El periodo de entreguerras (1919 – 1939)

El periodo de tiempo transcurrido entre 1919 y 1939, supuso una época de prosperidad a todos los niveles, el optimismo era generalizado y la bonanza económica ayudó en ese sentido, a esta etapa de la historia se le llamó El periodo de entreguerras (1919-1939), veamos que ocurrió desde que acabó la Primera Guerra Mundial (1919) […]
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El periodo de tiempo transcurrido entre 1919 y 1939, supuso una época de prosperidad a todos los niveles, el optimismo era generalizado y la bonanza económica ayudó en ese sentido, a esta etapa de la historia se le llamó El periodo de entreguerras (1919-1939), veamos que ocurrió desde que acabó la Primera Guerra Mundial (1919) o Gran Guerra y qué propicio el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939).

Mapa de Europa después de la Primera Guerra Mundial

La Paz de Versalles

La Primera Guerra Mundial terminó el 11 de noviembre de 1918 en los campos de batalla, pero no fue hasta la firma del llamado Tratado de Paz de Versalles firmado el 28 de junio de 1919, cuando se depuraron las responsabilidades donde las potencias vencidas Alemania y sus aliados debían aceptar las responsabilidad material y moral por el inicio de la guerra, su castigo fue el desarme, pagar indemnizaciones económicas a los vencedores y realizar concesiones territoriales.

Este tratado aunque fue firmado, pronto demostró su fragilidad. La fustración de los vencidos y los desequilibrios en el reparto de territorios, fueron decisivos para sembrar la semilla de lo que sería la Segunda Guerra Mundial. Cuatro imperios habían perdido Alemania, Austria-Hungría, Rusia y Turquía y muchos países que habían sido dominados por ellos, clamaban por su independencia.

La burguesía europea se mostraba preocupada por lo que había ocurrido en Rusia en 1917 (Revolución Rusa), la burguesía había desaparecido y el Estado había repartido las grandes propiedades entre los campesinos mientras que a los obreros les otorgaron el control de la fábricas.

Aparición del Fascismo

El fascismo nace en Italia, quien a pesar de ser uno de los países vencedores de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles, no repartió los territorios ecuánimemente siendo el Reino Unido y Francia los principales beneficiados. Italia que había visto sus campos arrasados, su industria destruida, su población mermada, su economía en crisis y mucha miseria, se sintió humillada.

Nacen las primeras protestas, los obreros y sindicatos organizaron huelgas masivas en las ciudades y en los campos. Estas huelgas provocaron el temor de los patrones, que temían que se repitiera la misma experiencia que la vivida en Rusia. Frente al temor de una revolución éstos decidieron apoyar al Partido Fascista fundado por Benito Mussolini, quien con un ideal imperialista, prometía recuperar la gloria del Imperio Romano, a la vez que acabaría con los comunistas y socialistas.

Con el apoyo de las clases pudientes y por lo tanto del gran capital italiano, Mussolini alcanzó el poder, proclamando el Estado Fascista que no fue más que una dura dictadura en la que sólo había un partido y sólo había un líder, Mussolini.

La Crisis Económica

Tras la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos vivió un período de bonanza, éste periodo se inició durante los años veinte, dando lugar a «los locos años 20». Estados Unidos había sido una de las grandes beneficiadas de la guerra y eso se transmitió a la economía. El lujo se instaló en la ciudadanía, la producción se disparó hasta que en 1928 el exceso de producción había acumulado demasiados excedentes que no se vendían por lo que la industria dejo de ser el gran negocio que hasta esta fecha había sido.

Con el descenso de la inversión en industria, nace la inversión especulativa en la Bolsa de Comercio de Wall Street. El exceso de dinero en bolsa frente a la poca inversión en la producción generó entre los grandes inversores capitalistas desconfianza por lo que comenzaron a vender acciones. Cuando los pequeños inversores se dieron cuenta de la venta de acciones de los grandes inversores, comenzaron también a vender sus acciones por lo que todo el mundo vendía y nadie compraba. Era el año 1929 cuando esta venta masiva sin compra generó la crisis más grande la historia.

Repercusión de la Crisis del 29 en Estados Unidos

Con la crisis, muchos negocios y empresas se vieron obligados a cerrar, generando unos niveles de paro alarmantes. Roosevelt, el presidente inició un programa económico y social denominado New Deal, un programa por el que se destinó más dinero a las obras públicas por lo que éstas se multiplicaron generando a su vez, empleo. Con mayor empleo, se fomentó el gasto a través del consumo interno, se concedían créditos a las medianas y pequeñas empresas, éstas medidas fueron bien aceptadas y Estados Unidos se recuperó rápidamente.

Repercusión de la Crisis del 29 en América Latina

La crisis del 29 de Estados Unidos también tuvo una enorme repercusión en todos los países donde la economía norteamericana tenía influencia por lo que esta crisis, afectó en mayor o menor medida a todo el mundo. Los países sudamericanos vendían sus productos principalmente a Estados Unidos y Reino Unido, cuando la crisis apareció los países compradores bajan los precios de éstos productos, por lo que ya no es rentable la importación, obligando a desarrollar mayor actividad industrial para abastecer la demanda de productos. La aparición de más industria tiene como consecuencia una migración masiva de campesinos hacia las ciudades que ahora ofrecían empleo en las nuevas fábricas.

El Nazismo Alemán

Con la derrota de Alemania y las duras sanciones impuestas en el Tratado de Versalles, la situación tanto social como económica era devastadora. A esta crisis se le unió la crisis económica de 1929, con unas consecuencias catastróficas. En Alemania crecía desorbitadamente la inflación, el precio de los productos se disparó y como consecuencia de ésto, los obreros alemanes, bien organizados hicieron oír sus quejas por medio de grandes huelgas y revueltas.

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Como ocurría en Italia, la burguesía alemana temía una revolución como la ocurrida en Rusia y temerosa buscó refugio en el Partido Nacionalsocialista Alemán, más conocido popularmente como partido Nazi, cuyo líder era Adolf Hitler.

El partido nazi, de ideología fascista, llegó al poder en el 1933. Con Hitler en el poder la economía, la política, la sociedad y la cultura quedó bajo el total control del Estado que el dirigía y de su policía particular, llamada Gestapo. Creó campos de concentración donde se asesinó a más de 10 millones de personas, fundamentalmente judíos, ya que era a éste colectivo a quien Hitler hacía responsable de la situación del país. Hitler creía en la raza pura alemana y en su imperio o Tercer Reich no había cabida para los diferentes entre los que se encontraban a demás de los judíos, los gitanos, eslavos, discapacitados, homosexuales y disidentes.

Reacción de Europa ante el Nazismo

En un principio, Europa no se sentía amenazada por Hitler. En cierta forma las burguesías europeas veían a Hitler como un freno para las crecientes revueltas obreras y por lo tanto para la expansión del soviética. La unión soviética tampoco veía en Hitler una amenaza hasta que en 1939, seis años después de su llegada al poder, Hitler invadió Polonia. Esta invasión provocó la reacción de Francia y Reino Unido, quienes le declararon la guerra, mientras que la Unión Soviética y Estados Unidos todavía tardarían dos años más en actuar contra él.

Periodo de Entreguerras en España

En España en 1936, el gobierno recién elegido era republicano de centro izquierda cuando en julio de ese mismo año, el miliar Francisco Franco dio un golpe de estado contra el gobierno de la república. Éste hecho provoca la división del país en dos bandos, los que defendían la república y los que apoyaban el golpe franquista, entre éstos últimos se encontraba Alemania e Italia, mientras que los republicanos contaban con el apoyo de la Unión Soviética y México. La guerra estalló en una cruenta guerra civil cobrándose más de un millón de muertos durante la guerra y otros tantos después de ella. Las fuerzas fascistas mejor ordenadas y capacitadas para la guerra fueron las vencedoras derrotando al bando republicano en el año 1939. Desde entonces y hasta 1975, fecha de su fallecimiento, España vivió en una dura dictadura.

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