Guerra de Sucesion Española
Nos encontramos en un nuevo aniversario de uno de los procesos históricos que marcó parte de la historia de España y de Europa: la Guerra de Sucesión Española. Hace algo más de tres siglos, el 1 de noviembre de 1700, moría Carlos II (el último rey Habsburgo) sin dejar heredero al trono. Este hecho histórico desató una guerra dinástica entre las potencias europeas y una guerra civil en territorio español. Finalizada la Guerra de Sucesión Española, un nuevo mapa de poder se establecía en la Europa del siglo XVIII.
Batalla de Almansa, Guerra de Sucesión Española
Entrando en el siglo XVIII, la muerte del rey de España Carlos II de la casa de Habsburgo, era inminente. Las posesiones del Imperio Español eran amplísimas: los territorios de España, las Colonias Americanas, Sicilia, Nápoles, Cerdeña, Milán y los Países Bajos.
El trono vacante tenía dos candidatos, ambos casados con hermanas de Carlos II. Uno era Luis XIV, rey de Francia de la casa Borbón. Su intención era que el trono español sea ocupado por su nieto: el Duque de Anjou (Felipe V). Por otro lado, era candidato el Emperador austríaco, Leopoldo I, que deseaba la Corona española para su hijo Carlos.
El testamento de Carlos II el Hechizado designaba como Rey al candidato francés, Felipe de Borbón. Obviamente, Leopoldo I –el otro candidato- se opuso. Otros países europeos vieron esto como una posible amenaza. Temían que al unirse los reinos de Francia y España se formara un estado demasiado poderoso, y se rompiera el “equilibrio europeo”.
Pronto se formó una coalición antifrancesa integrada por Inglaterra, el Imperio alemán, Holanda, Dinamarca, Portugal y el Ducado de Saboya.
Al comenzar la Guerra de Sucesión Española los resultados eran favorables a Francia. Pero luego comezaron los reveses: Inglaterra tomó Gibraltar y los austríacos ingresaron en Cataluña y luego en Madrid.
Carlos II Rey de España
Un giro importante en el curso de la Guerra de Sucesión Española se dio al morir el Emperador Austríaco José I (sucesor de Leopoldo I). El heredero al trono austríaco fue Carlos, coronado como Carlos VI. Esto puso en jaque la política de Inglaterra del “equilibrio europeo”. Porque si Carlos también accedía al trono de España, la casa de Habsburgo sería demasiado poderosa.
En este nuevo contexto internacional, Inglaterra propició la firma de un tratado que diera fin a la Guerra de Sucesión Española. Felipe V fue reconocido como Rey de España. A cambio, debía abstenerse de ocupar el trono de Francia, y renunciar a las poseciones de Sicilia, los Países Bajos, Milán, Cerdeña y Nápoles. Con la firma del tratado de Utrech y Rastatt los más beneficiados fueron los ingleses.
Felipe V, Rey de España
Luego de la Guerra de Sucesión Española, la política del “equilibrio europeo” (que apuntaba a que ninguna potencia de Europa debía predominar sobre las demás) sería la mayor preocupación de los gobernantes hasta el siglo XX.
Fuentes:
Consultora. Enciclopedia Temática Ilustrada, vol III. Madrid, 1986.
Guerra de la Sucesión Española en Wikipedia
Imágenes:
- Categorias: Historia de España, Historia Moderna
Artículo de silvina
Soy profesora de Historia, trabajo en escuelas de bachillerato, ESO y en escuelas para educación de adultos y también dicto charlas sobre temas históricos en empresas.




Comentarios:
54 Comentarios al Artículo: Guerra de Sucesion Española