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La unificación italiana – causas, etapas y fechas

La unificación italiana fue un proceso de largo recorrido en el que se sucedieron batallas y alianzas, junto con mucha diplomacia, a lo largo de los años. En este artículos contamos cuáles fueron las causas, las diferentes etapas con sus personajes más relevantes y las fechas principales.

Estados italianos antes de la unificación

La unificación de los estados italianos tuvo lugar en el siglo XIX, en ese momento Italia estaba dividida en diferentes estados según su ubicación:

  • Cerdeña – Piamonte,
  • Lombardía y Venecia
  • Parma, Módena, Toscana y los Estados Pontificios;
  • el Reino de las Dos Sicilias

Características de la unificación italiana

Al principio de los tiempos, bajo el Imperio Romano, Italia sí que estuvo unificada como un solo estado pero tras la caída del Imperior fue convirtiéndose en diferentes reinos independientes.

Víctor Manuel II

Vittorio Emanuele Maria Alberto Eugenio Ferdinando Luca Tommaso di Savoia-Carignano fue más conocido como Víctor Manuel II, rey del Piamonte-Cerdeña. Uno de los aspectos más importantes de su reinado es que fue el primer rey de una Italia unificada.

Gobernó dentro de un marco de monarquía constitucional de régimen moderado, que supuso el gobierno más liberal en Italia hasta el momento.

Piamonte fue una de las regiones más ricas y prósperas. Contando con el apoyo de Napoleón frente a Austria aunque no frente a Prusia, comenzaron las luchas para unificar toda la península. A su vez, acotó el poder de la iglesia católica (lo que supuso su excomulgación) y convirtió a Roma en la capital del reino, tras varias disputas., fomentó la industrialización y trabajaron por mejorar las relaciones diplomáticas.

Como curiosidad, Víctor Manuel II se tenía que convertir en Víctor Manuel (a secas) rey de Italia pero decidió mantener el número II.

Etapas de la unificación italiana

En el siglo XIX se llevó a cabo la unificación de Italia a través del movimiento político y social “il Risorgimento” (El Resurgimiento), se cree que comenzó la unidad de este país en el  año 1815, cuando se celebró el Congreso de Viena y finalizó en torno al año 1871 con la Guerra Franco -prusiana.

Los promotores de la unificación fue el rey Víctor Manuel II junto con el Conde Camilo de Cavour, el primer ministro de su gobierno.

Guerra contra Austria e incorporación de Lombardía

Teniendo en cuenta el propósito que tenía Víctor Manuel II y su primer ministro, Austria se convertía en el principal obstáculo para alcanzar sus propósitos. Para poder enfrentarse a Austria contactaron con el Emperador de Francia Napoleón III, quienes les apoyó en la contienda.

Realmente, la campaña militar no duró mucho y ganaron las batallas de Magenta y Solferino en el año 1859. La sorpresa fue que Napoleón llegó a un acuerdo con Austria, Lombardía sería para Víctor Manuel pero, a cambio de que él se quedase con Soboya y Niza, Venecia aún seguiría bajo el poder austriaco.

Anexión de los estados de Parma, Módena y Toscana

Se dice que en aquellos tiempos había un deseo de unificación en toda Italia y la victoria anterior sólo supuso que se encendiera aún más el sentimiento nacionalista. A través de un plebiscito se anexionaron los estados de Parma, Módena y Toscana al reino de Cerdeña en el año 1860.

Revolución de las dos Sicilias

Giuseppe Garibaldi fue un político y militar que también participó activamente en la unificación italiana. En su caso, con el apoyo del primer ministro, se apoderó de Sicilia con la ayuda de los Mil Camisas Rojas, un grupo de mil voluntarios que llevaban dicha ropa.

Después, dirigió sus tropas hacia el reino de Nápoles, tropas en las que también se encontraba la Legión Internacional, y provocaron la huída del rey Francisco II a los Estados Pontificios tras la derrota de la Batalla del Volturno. Esto supuso que se estableciera un gobierno provisional en este reino que ya se incorporaba a Cerdeña.

Garibaldi quiso continuar su marcha hacia los Estados Pontificios pero Víctor Manuel II le hizo desistir ante el temor de perder lo ya conseguido. No supuso un enfrentamiento entre ambos, si no que le reconociese como su rey el 26 de octubre de 1860.

Un año más tarde, el 13 de marzo de 1861, Víctor Manuel II fue proclamado Rey de Italia por el primer parlamento nacional.

Incorporación de Venecia

Todavía Venecia estaba bajo el dominio de Austria y para conseguir su incorporación al reino de Italia, se llegó a una alianza con Prusia. Como os podéis imaginar, el resultado de la contienda supuso que Venecia se incorporase a Italia.

Incorporación de Roma

La única ciudad y estado que quedaba para conseguir la completa unificación de Italia era Roma y los Estados Pontificios. Fueron diferentes contiendas e intentos las que se llevaron a cabo puesto que Víctor Manuel se había comprometido a mantener el dominio del Papa en la capital, después los franceses custodiaban la ciudad y, finalmente, las tropas de Víctor Manuel ocuparon Roma.

Roma fue entonces declarada como la capital de Italia pero el Papa se negaba a la anexión y se encerró en el Vaticano, considerándose así mismo como prisionero. Esto marcó el comienzo de lo que se llama la Cuestión Romana, una disputa entre el gobierno italiano y el papado que duró desde el año 1861 hasta 1929.

Conclusión de la Unificación italiana

La unificación italiana terminó con el Tratado de Letrán que se firmó en el año 1929 por Benito Mussolini y el Papa Pío XI. A partir de entonces, los Papas comenzaron a visitar otras zonas de Roma puesto que se les concedió el reconocimiento del Estado del Vaticano, un pequeño estado dentro de la ciudad de Roma, de la cual era soberano el Papa con todo lo que eso implica.

De esta forma, la península y las islas de Italia formaban un solo país pero teniendo en cuenta la independencia de la Ciudad del Vaticano.

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