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Poemas para el Día de la Madre 2019

El día de la Madre es quizás una de las fiestas o celebraciones más importantes que tenemos. Un día en el que todo el mundo ensalza a la figura de la madre, que es sin duda la más importante en la vida de todo ser humano. Por ello queremos celebrar este día con poesía y así, os mostramos los mejores Poemas para el Día de la Madre 2019.

Poemas largos para el dí­a de la Madre 2019

Si deseas poder emocionarte en el Día de la Madre, nada como saber cuál es su origen y también poder leer los poemas largos que ahora os dejamos. Algunos de ellos de autores y escritores conocidos.

La balada de las madres de Pier Paolo Passolini

«Me pregunto qué madres habéis tenido.
Si os vieran ahora, trabajando
en un mundo para ellas desconocido,
presos en un ciclo siempre inacabado
de experiencias tan distintas de las suyas,

¿qué mirada tendrían sus ojos?

Si estuvieran allí mientras escribís
vuestro artículo, conformistas y barrocos,
o lo entregáis a redactores vendidos
a cualquier compromiso, ¿entenderían quiénes sois?

Madres viles, que llevan en sus rostros el temor
antiguo, ese que, como una enfermedad,
deforma los rasgos en un blancor
de niebla, los aleja del corazón,
los encierra en el viejo rechazo moral.

Madres viles, pobrecitas,
preocupadas de que sus hijos conozcan la vileza
para pedir un empleo, para ser prácticos,
para no ofender almas privilegiadas,
para defenderse de cualquier piedad.

Madres mediocres, que aprendieron
con humildad de niñas, de nosotros,
un único, desnudo significado,
con almas en las que el mundo está condenado
a no dar ni dolor ni alegría.

Madres mediocres, que jamás tuvieron
para vosotros más palabras de amor
que la de un amor sórdidamente mudo, de bestia,
y en él os criaron
impotentes ante los reales deseos del corazón.

Madres serviles, acostumbradas desde hace siglos
a agachar sin amor la cabeza,
a transmitir a su feto el antiguo vergonzoso secreto
de conformarse con las sobras de la fiesta.

Madres serviles, que os han enseñado
cómo puede el siervo ser feliz
odiando a quien, igual que él, está atado,
cómo puede ser beato traicionando,
y seguro, haciendo lo que no dice.

Madres feroces, ocupadas en defender
lo poco que, como burguesas, poseen,
la normalidad y el salario,
casi con la rabia de quien se venga
o se siente acorralado en un absurdo asedio.

Madres feroces, que os dijeron:
¡Sobrevivid! ¡Pensad sólo en vosotros!
¡No sintáis jamás piedad o respeto
por nadie, guardad en el pecho
vuestra integridad de buitres!
¡Ahí tenéis, viles, mediocres, siervas,
feroces, a vuestras pobres madres!
Sin ninguna vergüenza de saberos
-en vuestro odio- incluso altivos
en este valle de lágrimas.

Así es cómo os pertenece este mundo:
hermanados en pasiones opuestas,
o patrias enemigas,
por el profundo rechazo a ser distintos,
a responder del dolor salvaje de ser hombres.» 

Madre virgen, hija de tu hijo de Dante Aligheri

«Oh, Virgen madre, hija de tu hijo,
la más humilde y alta criatura,
del santo plan de Dios término fijo,
Tú ennobleciste la humana natura
hasta tan alto grado, que su autor
no desdeñó el hacerse de esa hechura.

En tus entrañas se encendió ese amor
por cuyo ardor allí en la eterna paz
llegó a ser germinada así esta flor.

Cual luz de mediodía brilla tu caridad
sobre los santos. Y para los mortales
de esperanza eres vivo manantial.

Mujer, eres tan grande y tanto vales
que si alguien busca gracia sin tu ayuda
son un volar sin alas sus afanes.

Pues Tú con gran bondad no sólo cuidas
de quien te pide: con generosidad
te adelantas y das antes que acuda.

En Ti misericordia, en Ti piedad,
en Ti magnificencia, en Ti se aúna
cuanto en la criatura hay de bondad.» 

Mamá de Claudia Sobico

«Mientras la miraba
tantas veces la imaginé
con vaivenes voluptuosos
la cadera,
pisada de sandalia diminuta
sin ese arrastrar resonando en la casa.

Yo intuía,
por ese saber,
que respira la infancia,
y no sabe.
Me pasaba horas buscándole
piecitas para armarme.
No sé, tal vez,
si le hubieran quedado
mis pestañas crayón.

Recién ahora
levanto entera su estampa.
A veces la peino
en mi espejo
mientras canto
y pinto sus uñas
una a una
en mis manos.»

Poemas cortos para el dí­a de la Madre 2019

Por otro lado, podemos mostraros también poemas cortos para el Día de la Madre 2019. Poemas que incluso podéis usar para escribirlos en alguna tarjeta de felicitación.

La madre de Victor Hugo

«Ya no estás cerca de Dios
de nosotros todos estamos lejos. Pero tienes hermosa
manos benditas
Nacen claros en ti desde el manto,
con contorno brillante:
Yo soy el rocío, el día,
Pero tú, tú eres la planta.»

La madre de Giuseppe Ungaretti

Mamá ya no es joven
y ya tiene mucho pelo
gris: pero su voz suena
Niña y todo en ella está claro.
y enérgica: el ritmo, el movimiento,
La mirada, la palabra.

La palabra más bella de Marino Moretti

Para tu dulce fiesta mamá.
Recogí las flores más bonitas de nuestro jardín.
He coloreado el diseño más especial.
Busqué entre los recuerdos la historia más bella.
Todo esto para hacerte un regalo.
Aunque, la flor más bella, los colores más brillantes,
y la historia más especial de mi vida,
eres tu mamá
Mis mejores deseos, es tu fiesta!

Gracias mamá de Judith Bond

Gracias mamá
porque me diste
la ternura de tus caricias,
buenas noches beso
tu sonrisa cariñosa,
Tu dulce mano que me da seguridad.

Secaste mis lágrimas en secreto.
has alentado mis pasos,
has corregido mis errores
protegiste mi camino,
tu educaste mi espíritu
con sabiduría y con amor
me introduciste a la vida.

Y mientras me vigilabas con cuidado.
encontraste el tiempo
Por las mil tareas del hogar.
Nunca pensaste en pedir gracias.

Gracias mamá

Mamá de Roberto Piumini

Dos brazos abrazandome
dos labios besandome
dos ojos mirandome
y manos que acarician
y huelo bien
y sentir un buen sabor:
mamá es esto para mí
y mucho mas
Mamá es una dama muy dulce.

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