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Tibet, en el siglo XX, capitulo II

Como decíamos en el artículo anterior cuando hablábamos de la nueva represión china en el Tibet, esta región ha vivido durante siglos continuas invasiones que no han servido más que para oscurecer su recuerdo y exterminar lentamente su cultura.

Palacio de Potala 

Los mongoles primero, los ingleses, los indios y últimamente los chinos, han arrasado sus tierras, devastando a una población ya pobre de por sí, y los monasterios y los propios tibetanos están sufriendo el final de su raza pura, pues por su sangre corren ya los rastros de los diferentes imperios que la han dominado hasta el punto que dos terceras partes de su población es china.

Poco se sabe del Tibet antes del siglo X. Quizás sea en esos siglos cuando esta región se podía considerar totalmente independiente. Pero fue en el siglo XIII cuando sufrieron ya su primera invasión: la del imperio mongol. Si bien es cierto que durante los siglos que el imperio mongol dominó el Tibet, el gobierno del país gozaba de una cierta independencia, fue en esta época cuando comenzó a desarrollarse plenamente el budismo tibetano. Althan Khan le dió al Dalai Lama la fuerza suficiente como para promover su religión. Corría por aquel entonces el siglo XVI.

Las primeras injerencias chinas ocurrieron en el siglo XVII cuando el gigante asiático envió a un comisionado para que interviniera en el gobierno de Lhasa. Sin embargo, fue asesinado. Como respuesta a esta afrenta, China envió a 2.000 soldados al Tibet e instauró a otro comisionado que se encargó del gobierno. Aquellos soldados quedaron en territorio tibetano en misiones “defensivas”.

Pero ha sido el siglo XX el peor de su Historia para esta pobre región del Asia Central.

Cuando comenzó el siglo, Tubten Gyatzo era quien gobernaba el Tibet. Era el 13º Dalai Lama. Gracias a él, el Tibet comenzaba a modernizarse; sin embargo, en el año 1903 comenzaron los primeros problemas cuando Inglaterra, por ese entonces un Imperio que buscaba expandirse por toda Asia tras dominar la India,  obligó al Dalai Lama a firmar un acuerdo comercial con los indios. De este modo, indirectamente, eran los ingleses, que dominaban a los indios, quienes se beneficiaban de ese acuerdo.

 Monjes tibetanos

Pero las miras inglesas iban mucho más allá. Querían el control del Tibet, y así, bajo la excusa de que los rusos estaban influyendo en las decisiones de gobierno del Dalai Lama, los ingleses enviaron sus tropas a Lhasa. En el año 1904, el Dalai Lama tuvo que exiliarse a Mongolia quedando los ingleses al frente del gobierno. Durante unos años estuvo bajo su control, hasta que en el año 1906 firmaron un tratado con China por el que le reconocían su soberanía sobre el territorio, pero a cambio, los ingleses obtenían una enorme indemnización por retirarse. Ua vez firmado el acuerdo (y cobrado), los ingleses se retiraron.

En 1910 llegaría un nuevo contingente de tropas chinas al Tibet, a cuyo frente iba el general Chao Erh-Feng. La anexión definitiva a China parecía ser fácil, pero no había contado con las fuerzas y el espíritu independentista de los tibetanos.

Capítulos:

  • capítulo I: Tibet, la invasión china
  • capítulo II: Tibet en el siglo XX
  • capítulo III: Tibet, la gran represión