La gran derrota rusa ante el imperio japones, parte I
Más de cien años desde que el mundo quedara asombrado cuando el imperio japonés derrotó a lo que por entonces se consideraba una gran potencia mundial, Rusia. Era el año 1904, y la victoria japonesa sobre los rusos dejó callado al mundo occidental. Estaba naciendo un gran Imperio.

Japón llevaba desde mediados del siglo XIX abriéndose al mundo occidental, sin embargo, su cultura tradicional chocaba frontalmente contra esa dependencia. En 1868 comenzó la Revolución Meiji que buscaba el crecimiento japonés a través de una igualdad con los imperios occidentales. Políticamente, el régimen instaurado fue autoritario, con una sola clase oligárquica, y paralelamente, de cara al exterior, se empezó a formar un notable Ejército y una moderna flota naval.
Japón poco a poco empezó a expandirse exteriormente con el fin de demostrar su despegue social y económico. Su acercamiento y dominio sobre Corea estaba llegando al punto culminante, y mientras, había empezado a anexionarse archipiélagos cercanos, como los Kuriles.
Con la victoria sobre China a finales del siglo, en el año 1895, Japón recibió las islas de Pescadores y Taiwán, y firmó un pacto comercial con Rusia, aun cuando se mantenían tensiones en torno a Manchuria y Corea.
En el lado contrario, Rusia llevaba años de expansionismo hacia el Oriente, hasta casi llegar a la frontera con Corea, allá donde está el puerto de Vladivostok.. Su idea era unir Moscú con el Pacífico con el Transiberiano, pero Japón le cortaba el camino. Precisamente, gracias a su ayuda a China en su guerra contra Japón, Rusia consiguió avanzar a través de Manchuria, de modo que el tren soñado se acercaba cada vez más a su destino. En 1898 además se anexionó Port Arthur y Dalian. Tras la guerra de los bóxers en el año 1900 además se hizo al fin con toda la Manchuria.
Este acto fue el botón detonante de un enfrentamiento diplomático entre Rusia y sus alidos Francia y Alemania, y Gran Bretaña por el otro, que además se acentuó cuando Japón se alió a Gran Bretaña. El imperio nipón había conseguido, al fin, en el año 1902, la igualdad ante todas las potencias occidentales, pero aquel tratado entre ingleses y japoneses enfuereció a Rusia, que se vio obligada a retirarse de Manchuria.
Las fuerzas entre ambos se estaban igualando, pues Japón seguía reforzando su flota, pero aún así, la potencia zarista era enorme en comparación a la japonesa. Éstos viendo tan de cerca a los rusos pretendían un acuerdo amistoso, y para ello, ofrecieron varias veces el cambio de Corea por Manchuria, a lo que llamaron el Man-Kan kokan. Sin embargo, Moscú seguía firme, y exigía ambos.
Enero de 1904 fue la última vez que Japón le hizo la oferta a Moscú. Una vez más, éstos se negaron, y las relaciones diplomáticas quedaron rotas en febrero de aquel mismo año.
Aquel fue el detonante de la guerra entre Rusia y Japón.
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Comentarios al artículo
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Fecha: 20, November, 2007 at 9:34 pm
[...] nuestro artículo anterior hicimos una introducción sobre la situación que se vivía en toda la zona oriental de Manchuria y [...]







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