-    Escrito por gon

El Mein Kampf, el libro donde Hitler avisó todo lo que vendría

Hay un libro, publicado el 18 de julio de 1925, que se puede decir que cambió la historia del mundo. Dejándo la Biblia de lado, son pocos los libros que sacudieron tanto al mundo como el manifiesto autobiográfico e ideológico escrito por Adof Hitler: el Mein Kampf (Mi lucha).

Cubierta de la primera edición alemana del Mein Kampf Fue escrito desde una celda de una prisión alemana, y perfilan las ideas principales de lo que se vendría durante la Alemania Nazi. En él hicieron raíz todas las atrocidades de Hitler. Justamente por esa razón en muchas partes del mundo todavía sigue estando prohibido, aunque lo sorprendente es que todavía se sigue vendiendo por millones.

Hitler se unió al partido Partido Nacionalsocialista (Nazi) unos meses luego de que hubiese sido fundado, en 1919. Pero enseguida abrazó los ideales del partido, que eran etnicistas, pro germano, y antijudío. Ya en los años 20 se convirtió en el líder del partido. Lideró a un público que venía resentido de las humillaciones que los aliados habían impuesto sobre ellos luego de la Primera Guerra Mundial.

Luego de un intento de golpe de estado, Hitler fue sentenciado a prisión en 1924. Tan sólo estuvo preso de abril a diciembre, cuando fue absuelto y liberado, pero allí leyó muchos libros de historia y filosofía, que le ayudaron a consolidar sus creencias. Pero no fue a él que se le ocurrió volcar todas sus creencias en el papel, sino a su consejero de negocios, que le sugirió que una autobiografía podría ayudarle a pasar el tiempo en prisión.

Publicidad del libro. Incluso este mismo consejero, le dijo que cambiase el título del libro, que era muy largo, a Mi lucha. Hitler había elegido “Cuatro años de lucha contra mentiras, estupidez y cobardía". De hecho, él no lo escribió personalmente, sino que se lo dictó a su compañero de celta y amigo, Rudolf Hess, figura clave de la alemania nazi.

El libro es en parte una autobiografía, y otra parte un manifiesto político, con innumerables hechos históricos cambiados, simplemente inventados por Hitler. Fue impreso en 1925, cuando Hitler ya había salido de prisión. Y a pesar de estar mal escrito, ser repetitivo y difícil de leer (tenía muchos elementos de economía), el Mein Kampf se volvió popular, diseminando las teorías Hitlerianas.

Lo que más le interesó al público alemán, no fueron sus relatos de su infancia y el nacimiento del partido Nazi, sino sus visiones del futuro de Alemania, un futuro en el que los germanos serían victoriosos, y donde marcaba la superioridad de la raza germana por sobre cualquier grupo de gente. Hitler comenzó a llamarlos arios, a los germanos superiores.

Estos arios tenían el deber de restaurar la gloria germana y ampliar su territorio recuperando lo que tenían antes de la Primera Guerra, y extendiéndose hacia Rusia.

Aviso cellejero de fines de los años 20. Y allí mismo comenzó a vilipendiar a los judíos como toda fuente de los males que aquejaban a Alemania, y que impedirían la dominación aria. Allí decía que los judíos buscaban la dominación mundial, que había una conspiración, y manifiesta claramente en el libro que su propósito era erradicarlos de la Tierra.

Todo eso Hitler lo dijo en 1925. Allí presagiaba todo lo que haría luego, incluso sus ideas bélicas que comenzaron en 1939 con la Segunda Guerra Mundial, y que seguirían hasta 1945. Fue una clara advertencia de las intenciones bélicas de Hitler y del genocidio que vendría.

Ya en 1933, cuando Hitler se convirtió en el Canciller alemán, el libro vendió millones, y se volvió el libro de cabecera nazi. Cada pareja que se casaba, recibía una copia gratis, cada soldado tenía uno como parte de su equipo.

El libro fue impreso en Estados Unidos y en Inglaterra antes de la guerra, pero tan sólo fue una versión abreviada, donde incluso se quitaron todas las alusiones racista de Hitler. Muchos historiadores creen que si alguien hubiese prestado atención al libro más popular de la alemania Nazi antes de la guerra, se podría haber prevenido lo que siguió. Pero lo cierto es que para nadie era un misterio lo que planeaba Hitler.

Hoy en día está prohibido en muchos lugares, donde tan sólo se lo deja utilizar con fines académicos.

Fuentes