La liberación de Auschwitz

Hoy es un día triste. O un día alegre. Depende de como se mire. Pero nadie podrá negar que es un día para la memoria, para el necesario recuerdo de quienes dieron su vida por la locura de unos cuantos y para quienes aún hoy día la dan por la insolidaridad y la barbarie humana. Sí, hoy es el aniversario de la liberación  del campo de concentración de Auschwitz por los soviéticos.

 Auschwitz

El 27 de enero de 1945 fue una fecha histórica, como en su día lo fue el 20 de mayo de 1940, cuando se construyó la primera fase de este fatal campo de concentración. En Auschwitz I se mataron a más de 70.000 intelectuales polacos, soldados rusos, homosexuales y cuántos se opusieran al régimen nazi. Dirigido por las SS, la “cuestión judía“, como la dieron en llamar, pasaba por el exterminio de los “seres de raza inferior”.

Bajo el irónico lema de “Arbeit macht frei” (el trabajo os hace libres) los prisioneros habían de realizar trabajos forzados en una condiciones infrahumanas. Mal alimentados, mal tratados y a temperaturas bajísimas, los muertos se acumulaban. Pero la postura nazi, a medida que avanzaban sus éxitos en el Frente de la Segunda Guerra Mundial, se radicalizaban. No bastaba con forzarlos a trabajar para ellos. Su raza había de ser exterminada. Y así comenzaron las primeras pruebas de un gas con el que matar a grandes cantidades de judíos. Era septiembre de 1941, y el gas, el denominado Zyklon B. 850 fueron los primeros muertos con los que se hicieron las pruebas para comprobar su funcionamiento. Poco después se construirían las primeras cámaras de gas y los hornos crematorios.

 Auschwitz

En Auschwitz II, o Birkenau se ejecutaron a un millón de judíos y a decenas de miles de gitanos. Construido en 1941, a tres kilómetros del anterior, este campo se creó exclusivamente para el exterminio masivo. Tenía 4 cámaras de gas con capacidad para 2.500 personas, que eran ejecutadas al mismo tiempo. Fue este campo, el campo de los horrores, no sólo por las muertes, sino por los experimentos del tristemente famoso Doctor Muerte, Josef Mengele, y por los abusos y barbaries que se cometieron contra los derechos humanos. Allí eran llevados en trenes, agolpados, sin comer ni beber durante días, como ganado en antiguos vagones de madera. Incluso las vías de aquel tren se ampliaron para que pasaran directamente al campo de Auschwitz. Urgía la “Solución Final“. No querían perder el tiempo, e incluso muchos pasaban directamente del tren a las cámaras de gas; era lo que pasaba con los niños, los ancianos y los enfermos.

Cuando el 27 de enero de 1945 entraron los soviéticos y se abrieron las puertas de Auschwitz, nadie ni en el más remoto y terrorífico de sus sueños podría haber imaginado encontrar lo que vieron allí dentro. Cyrankiewicz, presidente de Polonia en años siguientes, Anna Frank o el escritor italiano Primo Levi fueron algunos de los prisioneros que estuvieron allí encerrados.

Comenzaba el artículo con la duda de si hoy era un día triste o alegre. Sí, es la alegría compartida por aquellos supervivientes, la conciencia de que estos recuerdos son los que harán que historias así no vuelvan a repetirse; es la sensación de que no podemos olvidar aquel triste pasado, porque de aquella historia escrita con sangre judía y gitana nos forjamos el futuro de la Humanidad. Son los pasos equivocados, las desgracias, las crueldades humanas las que hacen que revisemos nuestro espíritu para intentar mejorar y progresar. Son días como hoy los que rebelan las conciencias humanas para gritar y decir ¡NO!.

Sí, hoy es un día triste, pero hoy me siento más humano que cualquier otro día. Humano, pero avergonzado por pertenecer a una raza capaz de atrocidades así…

SobreHistoria.com

Newsletter
Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos