Significado histórico en la Inauguración de Beijing 2008 (2/2)
Tras la representación de la seda y el descubrimiento de la Ruta de la Seda, el estadio comienza a llenarse de misteriosos remeros que impulsan una barca. En ella, se empiezan a dibujar los primeros trazos de lo que sería el invento más importante en la historia de la navegación: la brújula.
La primera brújula fue hecha con piedra imán, material que ya era conocido en China hace 2000 años. Las formas fueron pasando desde un cucharón sobre un tablero cuadrado, pasando por un pez de madera cubierto de imán, para más adelante crear un pez de acero con una aguja imantada. Más allá de las formas, todos estas brújulas funcionaban bajo el principio del magnetismo: el lado positivo señalaba al norte y el negativo al sur.
Como es evidente, la brújula aceleró el desarrollo de la navegación. A inicios del siglo X, los barcos chinos navegaban por el mar del sur de China y el Océano Indico, algunos llegaron hasta Arabia. China abrió de esta manera rutas marítimas hacia los diversos países, estas rutas fueron llamadas rutas de la aguja.
El mayor de estos los navegantes chinos de este período, Zheng He, también tuvo su lugar en la ceremonia. Él era el personaje que sujetaba la brújula en forma de cucharón mientras su flota se abría camino remando en el estadio. Este explorador fue conocido por sus siete viajes en el siglo XV. Exploró el Oceáno Indico, la Península Arábica, para llegar a bordear todo el continente africano hasta las costas occidentales. También se especula sobre la posibilidad de que haya cruzado el Oceáno Atlántico, aunque las pruebas no acompañan esta teoría. Lo cierto es que sus viajes pronto aceitaron el comercio de la seda y de otros productos de procedencia china.
Luego de la conmemoración al comercio y a la exploración china, 32 músicos inundan la escena y, mientras tocan música tradicional, cinco enormes pinturas se trazan en el suelo. Estos dibujos pertenecen a las cinco grandes dinastías que gobernaron la China Antigua: Tang, Song, Yuan, Ming y Qing. Altas columnas rojas y amarillas se erigen a lo largo del campo, evocando la imagen de palacios ancestrales habitados por emperadores chinos.
A continuación, una suave versión de la canción oficial de los Juegos Olímpicos 2008 es tocada en un piano de cola mientras por encima una niña vuela remontándo un barrilete. Más allá de lo bellamente estético que pueda resultar la imagen, lo que está sucediendo es que el barrilete (o cometa), fue otro de los inventos chinos. Los chinos aprovecharon su ingenio para crear artefactos volantes de diversas formas, colores y tamaños hace más de 3 mil años. El cometa consistía en una armazón ligera cubierta de papel o tela muy fina y que se hacía volar mediante una cuerda. Actualmente todavía sirve como actividad recreativa para los niños y también para los adultos. Su estructura también es la base del actual ala delta, pues siguen los mismos principios de aerodinámica.
La Muralla China, monumental obra de ingeniería e insoslayable sinónimo de historia, tuvo su lugar en la ceremonia de un modo más secundario. Más allá de la maravilla arquitectónica, la muralla responde a las necesidades de la guerra, lo cual contrasta con el espíritu de los Juegos Olímpicos. Los chinos la dibujaron en el piso del estadio a través de hojas de durazno, símbolo de la paz. Y es cierto que, en cierto sentido, la muralla no es más que una medida defensiva, garantía de protección y tranquilidad para el pueblo chino durante las invasiones mongolas.
Pero si hubo un protagonista siempre implícito, fue sin dudas la pólvora. Este gran invento chino, quizá el más conocido, no fue sólo “conmemorado” durante la ceremonia, sino utilizado hasta el cansancio desde el inicio hasta el final del espectáculo. Si alguien iba a tirar fuegos artificiales, tenían que ser los chinos. Hacia el siglo IX d.C., los alquimistas chinos experimentaban constantemente con sustancias minerales y vegetales con la esperanza de obtener el elixir de la inmortalidad, o convertir cualquier cosa en oro. Así fue como mezclando salitre, azufre con el carbón vegetal en proporciones adecuadas inventaron la pólvora que aplicarían para los fuegos de artificio, y más tarde para sus cañones de bambú.
Al terminar de ver tamaña oda a la historia en un espectáculo perfectamente ideado y desempeñado, será difícil creer que algún otro país pueda igualarlo. Para ello necesitarán disponer de un respeto por la historia y las tradiciones como los que China demostró poseer con un gran orgullo.
Fuentes:
- www.olimpiadasbeijing2008.com
- Levinas, M., Las Imágenes del Universo: una historia de las ideas del cosmos, Buenos Aires, FCE, 1999.
- Asdrúbal Valencia, De la técnica a la modernidad: Construcciones técnicas, Ciencia, tecnología y modernidad, Universidad de Antioquia, 2004
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Comentarios al artículo
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Fecha: 13, September, 2008 at 7:31 pm
[...] controlaba todo el comercio al sur del Cáucaso, incluidas las rutas de las caravanas hacia China y el Extremo Oriente. Por el otro, el Imperio Bizantino, con su capital en Constantinopla (actual [...]







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