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-     Escrito por angeles

Prehistoria: ¿Cómo vivían los cazadores y recolectores del Paleolítico?

En un artículo anterior ya os hablamos de la Prehistoria y en concreto , de los cazadores y recolectores en el Paleolítico. Os proponemos conocer algo más sobre cómo vivían estas sociedades hace cientos de miles de años.

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Prehistoria: cazadores y recolectores del Paleolitico, ¿como vivían?

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Los era prehistórica abarcó el período más largo de la humanidad, y comprende de hecho desde la aparición del hombre hasta que se dan los primeros escritos. Podemos decir que la prehistoria se divide entre neolótico, paleolítico y edad de piedra.

Centrándonos en el paleolótico, los restos de pinturas del hombre que vivía en las cuevas, nos ha permitido saber que estos se dedicaban principalmente a la caza de animales y además también recolectaban.

Adaptación al Medio

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Para poder llevar a cabo la recolección, resultaba necesaria la adaptación al medio que es la capacidad del hombre de obtener del medioambiente los recursos para la subsistencia y el crecimiento de la sociedad.

Los humanos del Paleolítico conseguían su alimento por medio de la caza de animales grandes y pequeños, la recolección de frutos salvajes y la pesca. Esta forma de adaptación al medio es la técnica más sencilla, ya que se toman los recursos naturales tal como se presentan en la naturaleza, sin producirlos.

Cómo vivía el hombre del paleolítico

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Forma de Asentamiento

Los humanos del Paleolítico eran nómades ya que debían trasladarse en busca de nuevos recursos para la caza y recolección. Así evitaban que se agotaran los recursos de un lugar.

Este modo de vida en el que iban de un lugar hacia otros evitaba que tuvieran que construir viviendas o un modo de asentamiento fijo. Así las cosas, el hombre del paleolítico vivía en cuevas o construían campamentos muy precarios con los materiales que obtenían de la naturaleza: cueros, madera, juncos, pieles, barro, huesos de animales.

Organización social

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Los grupos de cazadores vivían en pequeños grupos llamados hordas o bandas. Estaban compuestos por una o más familias y el número de integrantes fue variable según las épocas.

En un principio, la persona que tomaba las decisiones iba rotando. Luego esto se fue modificando y surgieron jefes o “cabeza de banda”: Esta era una persona importante porque tomaba decisiones pero carecía de privilegios y debía trabajar como todas las demás. Por esto se las llama sociedades igualitarias.

Producción cultural

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Las primeras herramientas fueron toscas hachas de mano talladas en ambas caras. Luego fueron creando otros instrumentos de piedra, madera o hueso que servían para despedazar animales, cortar, coser pieles o trabajar madera y hueso. Posteriormente inventaron el arco y la flecha.

Estas sociedades también realizaron otras manifestaciones simbólicas como pinturas rupestres, estatuillas y enterramientos con ofrendas. Estas eran formas de expresar sus creencias sobre la muerte, o rituales para pedir abundancia y fertilidad a las fuerzas de la naturaleza.

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Ilustración que recrea la vida en una tribu nómada

Cueva de Ekain, en el País Vasco

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Pinturas rupestres en la Cueva de Altamira

La conservación de los alimentos

Pinturas cazadores
Los cazadores-recolectores, como ya hemos indicado, se adaptaban al medio en el que vivían y conseguían sobrevivir utilizando los medios que tenían a su disposición para ello. Sin embargo, la caza, la pesca y la recolección eran actividades que sufrían fluctuaciones y en épocas de escasez o, simplemente, cuando la llegada del invierno hacía que muchas fuentes de alimento quedaran inútiles, las primeras comunidades humanas tendrían problemas para poder alimentarse. Por lo tanto, los cazadores-recolectores idearon diversas formas de almacenar alimentos por si necesitaran echar mano de ellos para asegurar su subsistencia.

Uno de los productos que los investigadores han descubierto que los cazadores-recolectores almacenaban con mayor asiduidad eran los frutos secos. Los hombres y mujeres prehistóricos comprendieron muy rápido que los diversos frutos secos soportaban muy bien el paso del tiempo y que constituían una fuente de energía muy valiosa, especialmente durante los duros meses del invierno. Así, frutos secos como nueces o castañas se convirtieron muy pronto en la reserva de emergencia de nuestros antepasados.

Pinturas Patagonia
Por otro lado, los grupos de cazadores-recolectores también aprendieron a poner en práctica distintas técnicas que permitían que los productos procedentes de la caza, la pesca y la recolección les durase más tiempo. Muchas de estas técnicas de conservación que ya utilizaban los primeros grupos humanos se continuaron utilizando prácticamente hasta el siglo XX, cuando los avances tecnológicos permitieron empezar a conservar los alimentos de otras formas. Así, por ejemplo, se sabe que utilizaban el secado al sol de carnes y sobre todo de vegetales, el ahumado y la conservación por frío, documentándose también la existencia del salado en los últimos milenios de la época Prehistórica. De esta forma, las comunidades de cazadores-recolectores se aseguraban sus medios de subsistencia incluso en las épocas de mayor escasez. Pese a ello, sin embargo, la necesidad de buscar nuevos recursos fue constante y la movilidad de estas primeras comunidades humanas fue una condición necesaria para asegurar su supervivencia hasta el surgimiento de la agricultura y la ganadería.

El conocimiento del medio en el que se movían permitía a los cazadores-recolectores ser conscientes de las posibilidades que este les otorgaba y también de saber cuáles eran los recursos de los que se podía disponer en cada época del año. Si bien, como ya se ha señalado anteriormente, los cazadores-recolectores eran fundamentalmente nómadas, el conocimiento de su territorio era fundamental para su adecuada supervivencia, por lo que pasaban importantes temporadas en un lugar concreto o también se movían con mayor asiduidad por una zona más amplia pero bien conocida. Sin grandes medios con los que hacer frente a peligros desconocidos, un buen conocimiento del medio en el que se encontraban era fundamental para la supervivencia de las comunidades de cazadores-recolectores. Por lo tanto, con la previsión de volver a un lugar concreto (a no ser que las provisiones de esa zona se consideraran definitivamente acabadas o demasiado escasas como para tener garantías de sobrevivir en esa zona) se han hallado lugares de almacenamiento donde se podía conservar comida con seguridad hasta que se necesitara disponer de ella.

Vídeo sobre cómo era la vida en el paleolítico:

SobreHistoria.com

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