La exploración de los extremos terrestres: El Polo Norte
Después de que Henry Hudson intentara encontrar el paso noroeste a través del norte de América, los exploradores se empecinaron en alcanzar la cima del mundo. Tres siglos más tarde, el reto parecía repentinamente urgente. El número de regiones inexploradas de la Tierra iba disminuyendo, y nada había más remoto que las zonas polares. Era una cuestión de gloria, tanto nacional como personal; aunque plantar una bandera en el hielo no reportara beneficio material a un país, el valor del prestigio era incalculable.
La primera conquista de tales características tuvo lugar en 1909, cuando el comandante de la armada estadounidense Robert E. Peary arribó al Polo Norte, o llegó lo suficientemente cerca como para satisfacer a la mayoría de los expertos.
Peary, de 52 años, se había obsesionado con el Polo durante dos décadas. En 1880, como ingeniero civil, había explorado Groenlandia dejando establecido que se trataba de una isla. Sin embargo, Peary deseaba el tipo de conocimiento que le permitiera ser admitido en los “círculos de cultura y refinamiento de todas partes”, como escribió alguna vez a su madre.
Sus dos primeras expediciones polares (1898-1902 y 1905-1906) fracasaron y le costaron ocho dedos de los pies, aunque le proporcionaron valiosos conocimientos sobre los trineos, los perros, la ropa y el racionamiento de alimentos. Pocos hombres estaban tan bien preparados como él para explorar los hielos septentrionales.
A mediados de 1908, Peary se dirigió al norte nuevamente, y el 6 de abril del año siguiente, tras un difícil viaje de 36 días, aparentemente alcanzó su meta. Lo acompañaban cuatro esquimales y su ayudante afroamericano, Matthew Henson. Pero algunos estudiosos opinaron lo contrario: no había alcanzado el Polo, y lo sabía.
El debate empezó a encenderse incluso antes de que retornara, cuando un antiguo socio reclamó haber alcanzado el Polo Norte en abril anterior. Si bien fue pronto desacreditado, el mismo Peary quedó bajo sospecha: la documentación crucial de su viaje había desaparecido, no se habían realizado importantes mediciones y el viaje parecía tremendamente corto.
La National Geographic Society y un comité del Congreso aceptaron su demanda, y Peary se convirtió instantáneamente en una celebridad. No obstante, la controversia sigue aún viva, y cada parte presenta periódicamente nuevas “pruebas”.
Sin duda, Peary llegó a una distancia de unos 100 km del Polo Norte. En 1989, la National Geographic Society concluyó que el norteamericano había llegado a, por lo menos, 8 km del Polo Norte, pero las evidencias fotográficas en las que basaron sus conclusiones siguen sin acceso a una segunda investigación.
Lo cierto es que dos años después de que Peary afirmara haber descubierto el Polo Norte, Roal Amundsen plantaba la bandera noruega en el otro extremo del mundo, dando prácticamente por concluida la exploración terrestre.
Fuentes:
- Our Times: The Illustrated History of the 20th Century, Turner Publishing, Atlanta, 1995
- Cook, F.: El Descubrimiento del Polo Norte, Gasso Hermanos, 1909
- “Peary discovers the North Pole after Eight Trials in 23 years“, The New York Times
- Peary, R.: The North Pole, 1909, Project Cutenberg Ebook
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Comentarios al artículo
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Fecha: 10, September, 2008 at 8:26 pm
[...] el Polo Norte desde su infancia y había navegado en el Estrecho del Noroeste en 1906. Sin embargo, Robert Peary se le adelantó cuando reclamó haber llegado al Polo Norte en 1910. De modo que, cuando oyó la [...]







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