Escrito por Tendenzias

La cinta de correr, un castigo para los presos

Seguramente, alguna vez te has montado en una cinta de correr con la intención de hacer algo de deporte o ponerte en forma. Cuando llega septiembre, y también después de las Navidades, los gimnasios se llenan y es hora de bajar esos kilos de más que hemos cogido, quemando grasa mientras corremos en la cinta de correr.

Pero, ¿sabes de dónde viene en realidad la cinta de correr? Ojo al artículo que te traemos porque a lo mejor la cinta de correr se convierte en tu peor enemiga.

Durante el siglo XIX, Sir Willilam Cubitt, un ingeniero británico, inventó un aparato que tenía forma de escalera circular continua. Con esta escalera querían que los presos de la cárcel caminaran sin parar y sin moverse de sus celdas. Según se cuenta en alguno de los escritos de la época, se colocaba a docenas de presos en la escalera y hacían un sistema rotativo en el que no podían dejar de caminar y de subir escaleras. Dependiendo del castigo que tuviese cada preso, podían caminar desde uno o dos kilómetros hasta 5 kilómetros seguidos subiendo escaleras. Algunos llegaban a estar hasta 10 horas seguidas en estos escalones continuos.

Si esto lo llevamos a la actualidad, nos parecería de locos hacer este castigo voluntariamente, pero muchos lo hacemos en la cinta de correr y también en el aparato en forma de escalera que hay en los gimnasios. Pero, no sólo lo hacemos sino que encima pagamos por ello.

SobreHistoria.com

Newsletter