-    Escrito por gon

El principio de la historia (1/2)

En tierras lejanas, donde no se conoce el pueblo de Sumer, se recitarán mis obras como textos sagrados y los hombres se postrarán ante mis palabras”.

Poema del rey Shulgi, 2100 a. C.

Hace cuatro milenios, este hombre, rey de Ur, sabía muy bien lo que decía. Hoy en día, a la hora de escribir nadie se detiene a pensar en la relevancia del acto. Pero este señor sabía ya que sus palabras, a través del maravilloso invento de su cultura, quedarían plasmadas en la historia gracias a la escritura. Quizá no imaginara que serían comentadas 4000 años después a través de una conexión de red entre computadores, pero no por eso esperaba menos.

A través de lo escrito, la palabra toma un vuelo casi sagrado, como bien vaticinaba el rey Shulgi. Lo que está escrito en la piedra no es fácil de borrar, y si está escrito es porque alguien con el suficiente conocimiento y relevancia social pudo hacerlo.

Se dice que la posibilidad de dejar registro de las cosas marca el comienzo de la historia, porque es gracias a la escritura que los historiadores pueden investigar lo que pasó, quiénes existieron, dónde, y qué pensaban. Una excavación arqueológica no puede hablar como el Poema de Gilgamesh, no puede contarnos acerca de las emociones del pueblo sumerio.

Por eso la invención de la escritura por parte sumerios es generalmente considerado el logro cultural más importante de la humanidad, y el hito que marca el paso de la prehistoria a la historia. A partir de la representación del lenguaje mediante símbolos gráficos, los pueblos, que sólo contaban con la palabra hablada, pudieron difundir y perpetuar sus pensamientos y vidas a través de los milenios.

Proto-escritura neolíticaEl porqué se empezó a escribir, sin embargo, fue más práctico que místico, y está relacionado con la manera en que los agricultores del Neolítico (en el 6000 a.C.) controlaban el almacenamiento y la distribución de los alimentos. Marcaban las cantidades en pequeños piezas de barro que, gracias a sus diferentes formas, permitían registrar a modo de inventario del ganado y los productos agrarios.

Para evitar que se manipularan los conteos, después se tomó la costumbre de introducir estas piezas de barro con cálculos en unas bolas huecas de arcilla. Estos recipientes, llamados bullas, eran sellados y marcados numéricamente.

Estos sistemas elementales, sin embargo, dejaron de ser prácticos cuando los pequeños asentamientos sumerios pasaron a ser importantes ciudades-estado. Así, los administradores de los templos, que debían registrar diariamente enormes cantidades de bienes y recursos, decidieron abandonar el tradicional sistema de bullas y comenzaron a grabar signos y dibujos en tablillas de barro, es decir, a escribir, dando lugar al principio de la historia.

Fuentes:

  • Poema-oración del rey Shulgi, aprox. 2100 a. C.
  • Gimeno, D., Prehistoria y Primeras Civilizaciones, Historia Universal, Editorial Sol 90, Barcelona, 2004.

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