Escrito por Tendenzias

La historia del Coliseo Romano ¿Qué era y para qué se utilizaba?

El Coliseo de Roma es uno de los monumentos más famosos del mundo y quizá el más significativo de la Ciudad Eterna. Su magnificencia, así como la historia que encierran sus piedras, siguen seduciendo a las personas que se acercan a este complejo monumento. Pero. ¿qué era el Coliseo de Roma y para qué se utilizaba? ¿Por qué se llevó a cabo tan magna obra durante el Imperio Romano? coliseo romano

El Coliseo de Roma

El Coliseo de Roma es el mayor anfiteatro que se ha construido nunca. Los anfiteatros eran grandes edificios de forma circular, sin techar, donde se celebraban espectáculos lúdicos tales como luchas de gladiadores, peleas de fieras, ejecuciones, naumaquias y otros espectáculos de tipo público. Su diseño circular con gradas para un público cada vez más numeroso resulta aún hoy tan útil que se considera el antecedente directo de edificios de uso muy habitual tales como los estadios de fútbol o las plazas de toros. El tipo de espectáculos que tenían lugar en los anfiteatros eran tan populares a lo largo y ancho de todo el Imperio que proliferaron estas construcciones por todo su territorio. La inmensa mayoría de las principales ciudades del Imperio Romano contaban con un anfiteatro y se conocen aproximadamente 230 edificios de este tipo en diferentes lugares de Europa, Asia y en el Norte de África. Coincidiendo con el fin del Imperio Romano de Occidente y con el progresivo declive en sus costumbres, los anfiteatros dejaron de construirse y, finalmente, de utilizarse para sus propósitos originarios, alrededor del siglo VI d. C. Algunos de ellos acabaron abandonados, mientras que se utilizaron los materiales de otros para construir otros edificios. Pero muchos siguieron utilizándose para diferentes propósitos por su utilidad, como puede ser como lugares de reunión, como espacio para realizar ejecuciones o para realizar fiestas lúdicas más acordes con cada época, como pueden ser fiestas religiosas. Coliseo Roma El Coliseo en particular se construyó para ser el más grande y magnífico de este tipo de edificios, como no podía ser de otra manera tratándose de la gran capital del Imperio, el que tendría que albergar a una mayor cantidad de personas y el que tendría que sustentar las fiestas más espectaculares. Conocido originariamente como el anfiteatro Flavio, se empezó a construir en el año 72 d. C. durante el gobierno del emperador Vespasiano, inaugurándose ocho años más, tarde. Según los expertos, este enorme edificio tenía la capacidad para albergar hasta un máximo de 80.000 espectadores y tenía las instalaciones más modernas de la época para realizar los espectáculos más extraordinarios del momento. Desde enormes espectáculos mitológicos hasta impresionantes luchas navales, pasando por míticas peleas de gladiadores, en el Coliseo se llevaron a cabo todo tipo de espectáculos lúdicos, políticos y sociales, alzándose como el primer anfiteatro del gran Imperio Romano. El nombre de “Coliseo” es un apodo que, según los historiadores, proviene de una cercana estatua gigantesca que mandó construir en sus cercanías el emperador Nerón, que posteriormente se transformó en una estatua dedicada al dios Helios o el Sol, para sustituir a este emperador de infausta memoria. La cercanía de esta estatua realmente colosal al anfiteatro le transmitió su denominación y el nombre de “Coliseo” sigue hoy en día identificándolo pese a los siglos que han transcurrido desde la desaparición de esta gran estatua. Interior Coliseo Roma El Coliseo sufrió, en su uso, el mismo destino que el resto de los anfiteatros del Imperio Romano. Tras la caída en desuso de la mayoría de los espectáculos lúdicos que albergaba y, finalmente, la desaparición del Imperio Romano de Occidente condenó al Coliseo al desuso. Como muchos otros edificios, como algunos de los más importantes del Imperio ubicados en el famoso Foro romano, el Coliseo fue reutilizado y, a lo largo del tiempo, muchos de sus materiales se utilizaron para otras construcciones. Se utilizó con diversos propósitos, llegando a ser cementerio, fortaleza e, incluso, se proyectó que albergara una suerte de fábrica de lana, entre otras muchas cosas. No fue hasta el siglo XVIII cuando la iglesia determinó que el Coliseo era un lugar de alto significado para la religión cristiana, a causa de la gran cantidad de martirios que tuvieron lugar en su arena. Se declaró que era un lugar santo y una de las estaciones del Via Crucis de Semana Santa, que todavía hoy realiza parte de su recorrido en el Coliseo. Ya en el siglo XIX se empezó a restaurar y comenzó a adquirir la importancia monumental de la que hoy disfruta. Actualmente es uno de los monumentos más visitados y apreciados del mundo. ¡Si llegas a Roma, no dejes de visitarlo!

Horario, precio y ubicación en Roma

Como uno de los monumentos más espectaculares y visitados de Roma, el Coliseo está bien comunicado y tiene un horario amplio para poder adaptarse a las necesidades de sus visitantes. El Coliseo se encuentra en la Piazza del Colosseo, a apenas 500 metros del Foro y muy cerca de otros monumentos muy significativos de la ciudad de Roma, como el Arco de Constantino o el Palatino. La forma más rápida de llegar es utilizar el metro, dado que la estación “Colosseo” de la línea B te deja justo enfrente del monumento. También hay diversas paradas de autobús en los alrededores, por lo que puedes llegar a sus cercanías de forma directa prácticamente desde cualquier punto de la ciudad. Está en un punto muy céntrico de la ciudad, por lo que no tendrás problemas para llegar a él.

La entrada individual al Coliseo cuesta 12 euros para los adultos, 7,50 para los jóvenes europeos entre 18 y 24 años y es gratuita para los menores de 18 años y mayores de 65 que pertenezcan a la Unión Europea. Sin embargo, si quieres visitar también el Foro y el Palatino, puedes plantearte comprar una entrada combinada para ahorrar dinero. Estas entradas tienen un precio de 16 euros para los adultos y de 11,50 para los jóvenes y estudiantes. Asimismo, el Coliseo también está incluido en la tarjeta Roma Pass, por lo que si la adquieres no tendrás que pagar entrada. Estos dos últimos métodos son muy aconsejables para evitar las largas colas que se forman en el Coliseo, sobre todo en épocas de gran afluencia de visitantes. También debes recordar que el primer domingo de cada mes la entrada al Coliseo es gratuita, por lo que puedes aprovecharte de esta circunstancia si estás allí en esas fechas. Por último, si quieres evitar las colas, también tienes la opción de comprar las entradas por Internet, que tendrán un recargo de dos euros por gastos de gestión. El horario del Coliseo es muy amplio. Generalmente, abre sus puertas a las 8:30 de la mañana. En los meses de otoño e invierno, suelen cerrar a las 17:30 y en primavera y verano, lo hace a las 19:15. En algunos momentos intermedios, estas horas pueden variar ligeramente, por lo que no te olvides de consultar el horario particular para el momento en el que vas a visitarlo. El Coliseo sólo suele cerrarse tres días al año, el 25 de diciembre, el 1 de enero y el 1 de mayo, aunque debes tener en cuenta que durante la Semana Santa su acceso puede restringirse.

Vídeo sobre el Coliseo de Roma

Si quieres saber más sobre este magnífico edificio, te recomendamos que veas el siguiente vídeo:

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